Vendo postres para sobrevivir: maestra de inglés cumple 6 meses sin pago

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Yaremi Gómez, formaba parte del Programa Nacional de inglés (Proni), pero durante seis meses su pago fue suspendió. Mientras demanda sus salarios devengados, también vendía postres para tener una fuente de ingresos.

En el estado de Veracruz, al igual que Yaremi, hay 60 profesores de inglés inscritos al Proni, un programa federal perteneciente a la Secretaría de Educación Pública (SEP), que por falta de pagos durante seis meses realizaron manifestaciones en el estado de Veracruz.

Muchos de ellos tuvieron que conseguir otros trabajos ajenos a su profesión con tal de tener un sustento, otros dependían de la ayuda de sus padres para poder sobrevivir. Todos coinciden que esto se convirtió en una situación insostenible.

Yaremi, nombre que utiliza para evitar represalias por el reclamo, imparte clases de inglés en dos escuelas primarias de Xalapa, cubriendo los turnos matutino y vespertino. Su contrato le permitía, hasta diciembre de 2021, ganar 110 pesos por hora y contaba con 36 horas a la semana, un ingreso total de 3 mil 960 pesos semanales. De pronto, los pagos se suspendieron.

La docente de 33 años de edad esperó hasta principios de abril pensando que se trataba de un retraso. Sin embargo, presionada por la falta de un ingreso, intentó buscar otros trabajos. Como docente fue difícil, pues el ciclo escolar ya está a punto de terminar y las escuelas privadas no contratan a docentes en estas fechas.

Además, para aplicar en otro trabajo le anticiparon, está sobre calificada, ya que tiene todos sus certificados que dan constancia de su preparación y de una maestría.

“Ya pasé por varias etapas emocionales; primero es tener esa esperanza de que te van a pagar pronto, haces un ahorrito de dos o tres meses como te indican, estás esperando el mes de abril y estás esperanzada y no llega, entonces comienza a haber molestia y después pasamos a la frustración porque nadie da información, donde el recurso está simplemente desaparecido”, dice.

Yaremi, entonces, inauguró su negocio de postres: G-Lapeña, y hasta ahora es su único ingreso económico, el cual, explica, no es suficiente. A la fecha sus clientes son pocos, debido a la situación económica que les impide gastar en esos “lujos”: sus postres.

“Este negocio lo comencé en diciembre a raíz de que nos avisaron que no iban a pagar hasta marzo, entonces dije ¿qué hago? Me puse a idear con mi prometido un negocio de venta de postres”, comenta.

Para llegar a clases piden ride
Mitzy Trujillo Enríquez, da clases en una escuela primaria de Alvarado, y también forma parte de los 60 maestros del Proni que sufrió atraso en sus pagos; hace dos años comenzó a trabajar para este programa.

Antes de ingresar ya contaba con trabajo en esa institución, eran los padres quienes le pagaban sus horas de clases. Fue personal de la supervisión escolar de la zona quien la canalizó al programa, con tal de que los padres ya no desembolsaran dinero de sus bolsillos.

Durante los primeros dos años todo estuvo bien, los pagos eran constantes, hasta este 2022 que les notificaron que el pago se atrasaría, pero que no pasaría de marzo.

En 2021 pasó algo similar, pero a inicios de mayo les llegó su sueldo de manera normal y, además, había una notificación oficial por parte de las autoridades de que su salario se atrasaría.

“Esto ya se ha vuelto insostenible, todas las deudas las tengo encima, me tengo que ir en ride (aventón) para llegar a la escuela, que no me queda tan lejos, pero ni siquiera tengo ese dinero, me ha pegado muchísimo no solo de manera económica, sino mental”, señala.

Pese a que vivió seis meses sin el pago, Mitzy Trujillo Enríquez iba la escuela a impartir las clases, esto con ayuda de los padres de familia, quienes se cooperan para pagar su comida y con traslado.

También tuvo que endeudarse para sobrevivir estos seis meses sin sueldo, así como gastar lo menos posible para administrarse.

Algo que también le afecta es la incertidumbre de no saber si le renovarán el contrato para el próximo ciclo escolar, pues hasta el momento no hay respuesta si van a recontratarla.

“Tuve que pedir un préstamo al banco, la parte económica es un problema, también pedí ayuda con mi familia, se me juntaron varios pagos que tenía que hacer y en mayo ya no pude; en junio que tuve que pagar el préstamo y me vi en la necesidad de vender algunas cosas y sigo buscando otro trabajo”, cuenta Mitzy Trujillo Enríquez.

Padres tienen que pagar clases particulares
Este retraso en los pagos no solo afecta a los maestros, sino a los padres de familia y sobre todo a los niños que se quedaron sin recibir sus clases por causa de este atraso.

Los padres de familia tuvieron que pagar clases particulares para que sus hijos continuaran sus estudios de inglés, otros también optaron para cooperarse y apoyar a los maestros de su propio bolsillo.

Quetzalli Gerónimo Serna tiene una hija en la escuela primaria Cuauhtémoc en Xalapa. Tras quedarse sin su maestra de inglés, por padecer el mismo problema de los adheridos al Proni, tuvo que contratar clases privadas, pues no quiere que la menor se retrase.

“Mi hija estaba estudiando en línea y yo, regrese a clases presenciales, más que nada por las clases de arte e inglés, porque a mi hija le encantan. Entonces regresó y resulta que solo fue por poco tiempo porque los maestros tienen este problema” señala.

Ahora Quetzalli tiene que desembolsar 150 pesos por una hora de clases, un gasto que se eleva a 300 pesos por dos días, mientras que al mes son mil 200.

SEP daba largas
El Proni es un programa federal cuya existencia tiene alrededor de 12 años. Con el paso de las nuevas administraciones sus reglas cambiaron, se hicieron más estrictas y rigurosas.

De acuerdo con Huitzilíhuitl Ríos Balderas, quien también es maestro del Proni, cada año la SEP les paga en abril los meses atrasados y las próximas mensualidades llegan sin retraso, por lo que ya estaban acostumbrados, pero esta vez no fue así y hasta el momento no dan respuesta oficial.

Este año se había liberado un presupuesto de 12 millones de pesos para el estado de Veracruz, mientras que a nivel nacional la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aprobó 678.66 millones de pesos para el Proni.

Huitzilíhuitl Ríos, docente, asegura que cerca de 8 mil maestros de todo el país sufrieron de la falta de pagos, pero en algunos estados las dependencias de la Secretaría de Educación hizo convenios o préstamos para pagarles su sueldo, en Veracruz tuvieron respuesta solo después de seis meses.

Además de enfrentar el atrado de pago, el programa no cuenta con una base estable para los docentes, ya que no tienen seguro social ni prestaciones de ley, también existe ese miedo que puedan no renovarles el contrato por las manifestaciones que hicieron.

La Silla Rota Veracruz solicitó información con la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y la SEP, pero no hubo respuesta.

Proni y sus irregularidades
En 2017, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó que la SEP no cumplió con distribuir correctamente el recurso del Proni a todas las entidades.

La ASF señaló que de los 731 millones 975 mil 700 pesos que se le otorgaron como presupuesto al Proni en 2016 no comprobó 594 millones 826,800 pesos, de acuerdo con la auditoría número 16-0-11100-02-0152 152-DS.

También señaló que el ejercicio de los recursos no se realizó conforme las necesidades de cada entidad y no se verificaron los mecanismos utilizados por la SEP para verificar el correcto uso del dinero.

En 2020, la ASF también detectó un posible desfalco de 74.2 millones de pesos, esto en el ejercicio fiscal 2019.

Esta cantidad representaba 9.2 por ciento del total de recursos que se le habían asignado al programa, el cual fue de 800 millones de pesos.

Actualmente, los maestros siguen en incertidumbre, ya que a pesar de cubrir parte de los pagos, sigue pendiente por cubrir el mes de junio, así como la incertidumbre de saber si serán recontratados.