Va la FGR por alto funcionario y profesor emérito de la UNAM

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Un alto funcionario y profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrentó este viernes su primera audiencia luego de ser acusado de trato cruel y hostigamiento sexual en perjuicio de estudiantes de la Facultad de Derecho de la UNAM, de acuerdo con registros oficiales del Consejo de la Judicatura Federal.

Raúl Eduardo López Betancourt es actual presidente del Tribunal Universitario en la UNAM, instancia que tiene entre otras funciones, sancionar a profesores y directivos acusados de acoso sexual por parte de los estudiantes de todos los planteles de la máxima casa de estudios.

Desde 2016 se activó un protocolo para evitar la violencia de género en la UNAM y López Betancourt encabezó varias de estas protestas y mítines bajo el título “Por una universidad libre de acoso”. Como presidente del Tribunal Universitario era el encargado de proteger a las alumnas que sufrían este tipo de violencias y de perseguir a los agresores.

En entrevista con La Silla Rota el pasado 13 de febrero de 2020, López Betancourt dijo que el Tribunal está atado de manos para investigar denuncias de acoso cometidas por maestros contra alumnas, ya que los directivos de los planteles encubren a los profesores, organizará el mitin en la explanada de la Facultad de Derecho, en Ciudad Universitaria.

El funcionario universitario también fue representante legal de Félix Salgado Macedonio, acusado de abusos y agresiones sexual, en su intento porque el Instituto Nacional Electoral (INE) no tumbara su candidatura para la gubernatura de Guerrero en las elecciones del pasado 6 de junio.

Un juez de Control de la Ciudad de México, con sede en el Reclusorio Norte judicializó el caso investigado por la Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia Contra las Mujeres y Trata de Personas.

La agente del Ministerio Público Federal Cinthya Edith Pablo Hernández, presentó datos de prueba en un proceso judicial para analizar la evidencia de la Fiscalía en contra de Eduardo “N” y el juez debe resolver si vincula a proceso al también profesor “emérito” de la Facultad de Derecho, y en su caso, si impone como medida cautelar la prisión preventiva en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México o bien si queda bajo arresto domiciliario en su domicilio particular.

En la primera audiencia, el acusado no llegó al Centro del Poder Judicial, debido a una reciente operación quirúrgica. Con camisa blanca y respaldado por seis defensores particulares se conectó en remoto.

Desde octubre de 2020, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México otorgó a la abogada demandante medidas de protección para evitar que Eduardo López Betancourt, presidente del Tribunal Universitario, se le acerque, esto derivado de la denuncia que presentó en su contra por acoso sexual, abuso de autoridad y discriminación.

Las autoridades de justicia capitalinas emitieron esta orden de restricción en respuesta a la denuncia interpuesta desde el pasado 25 de febrero de 2020 contra Eduardo “N”, en la cual la abogada señaló: “he sido amenazada de muerte y temo por mi vida y la de mi familia”.

EL CASO
El 20 de abril de 1999, día en que estalló formalmente la huelga en la UNAM, la entonces estudiante de la Facultad de Derecho vestía un pantalón beige apretado en la cintura y una camiseta de tirantes un poco transparente. Entró en el edificio hacia los baños del primer piso, y antes de subir las escaleras, el profesor le dijo: “Con esos senos tan erectos lo único que vas a parar es a los hombres”.

Dos décadas después, ya como alumna de posgrado de la especialidad de Derecho Constitucional, ya como abogada volvió a encontrarse con Eduardo López Betancourt, quien había sido entonces elegido como presidente del Tribunal Universitario de la UNAM. El 23 de octubre de 2019, alrededor de las 06:50 horas, un poco antes del inicio de su primera clase, la víctima dijo haberse cruzado con el decano, que le dijo la frase “si tienes muy buenas nalgas para estar en mi cama y no para andar de revoltosa”, y añadió: “Pinches viejas por eso las matan”. Este comentario fue confirmado por una testigo, compañera de clases de la víctima.

POLITIZACIÓN
El 13 febrero del 2020, el presidente del Tribunal Universitario, Eduardo López Betancourt acusó que el entonces diputado federal de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, metió mano negra en el conflicto de la UNAM, lo que provocó paros en escuelas y facultades.

De acuerdo con el funcionario universitario, el legislador -quien presidió en la Cámara de Diputados la Comisión de Presupuesto en la pasada legislatura – buscaba tener el control sobre la UNAM a través del presupuesto y para eso tenía a su amigo, el director de Planeación de la UNAM, Enrique del Val.

López Betancourt añadió que como él se ha atrevido a decir que hay manos ajenas a la universidad detrás del conflicto por eso ha sido atacado, y de ahí las denuncias de acoso y de ataques por parte de la denunciante por acoso sexual.

Como respuesta, el abogado y profesor emérito, que reconoce que la demandó por un millón de pesos, recordó que la demandante es la esposa del suplente de Ramírez Cuéllar, Javier Uriel Aguirre Valenciana.

Incluso, desde la oficina del Tribunal Universitario se emitió un boletín para señalar a Ramírez Cuéllar de intervenir en la UNAM, pero la oficina de comunicación social de la universidad desautorizó dicho comunicado.

UNAM, SIN CONOCIMIENTO DE QUEJA FORMAL
La UNAM emitió un comunicado en el que afirma que la universidad ni sus órganos competentes internos han conocido de queja formal o acta circunstanciada alguna sobre el asunto referido.

“No obstante y derivado de algunas informaciones periodísticas publicadas en su momento, en el año 2020 la Defensoría de los Derechos Universitarios inició de oficio un expediente de queja por considerar que los señalamientos contenidos en las notas periodísticas podrían vulnerar los derechos reconocidos en los Lineamientos Generales para la Igualdad de Género de la UNAM. Dicho expediente se mantiene abierto y la Defensoría siempre está atenta a cualquier queja que sea presentada por un miembro de la comunidad universitaria”, indicó.

Sin embargo, La UNAM reconoció que se mantendrá atenta a la resolución de la autoridad judicial competente, a fin de adoptar las medidas que, al caso, resulten conducentes.