Sin presupuesto la nueva apuesta en salud de AMLO, alertan

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A más de la mitad del sexenio, el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió hacer a un lado al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) y ahora apuesta al programa IMSS Bienestar para brindar cobertura a la población sin seguridad social. Sin embargo, especialistas señalaron que en el presupuesto para 2022 no se incluyeron los 200 mil millones de pesos de inversión que indicó el mandatario y que, además, se tendría que realizar una inversión similar cada año para mantener la operación.

En la conferencia matutina del martes, el presidente López Obrador anunció una nueva etapa de la transformación del Sector Salud en la que los gobiernos de los estados firmarán un convenio para entregar el sistema estatal de salud al IMSS-Bienestar.

Entonces, quedará en manos de este programa del Seguro Social la operación de todos los hospitales y unidades médicas que estaban bajo el mando de los estados, con el fin de que se alcance a la universalización para atender a población sin seguridad social.

 

De hecho, en diciembre de 2021 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación las Reglas de Operación del Programa IMSS Bienestar para el ejercicio fiscal 2022, en las que ya se mencionaba la ampliación de cobertura: “El Programa se suma a la política pública del Sector Salud implementada por el gobierno federal referente al acceso universal y gratuito de los servicios de salud, para lo cual podrá expandir su capacidad operativa a otros estados de la República a fin de otorgar servicios de salud conforme a su modelo de atención, a favor de la población sin seguridad social, lo anterior, conforme a los convenios que se suscriban para tal efecto, lo que permitirá coadyuvar en la construcción del Sistema Único de Salud”.

En teoría, el plan es similar a lo que el gobierno había dicho que haría el Insabi, que sustituyó de golpe al Seguro Popular, el cual no logró terminar de cuajar a tres años de la administración y del que no se sabe si realizará otras actividades o será un “elefante blanco”.

NO HAY 200 MIL MDP ADICIONALES EN EL PRESUPUESTO: ESPECIALISTA
El primer estado en transferir su sistema de salud es Nayarit, que gobierna el morenista Miguel Ángel Navarro Quintero. El director general del IMSS, Zoé Robledo, indicó que la inversión que se planea en esta entidad es de mil 438 millones de pesos, en la primera etapa para poner al 100 los hospitales y unidades médicas. Mientras que el presidente López Obrador estimó que la inversión total será de 200 mil millones de pesos.

Lo adicional a lo que actualmente ya se invierte. Pero si esto es lo adicional en Nayarit, pues imagínense cómo va a invertirse en el Estado de México, en la Ciudad de México, en los otros estados, Jalisco, Nuevo León, que son estados con más población

 

“Entonces, para que tengan una idea, cuando se decidió comprar las vacunas se utilizaron alrededor de 45 mil millones de pesos sólo para vacunas, entonces yo calculo en términos muy generales que nos va a significar una inversión de alrededor de 200 mil millones de pesos el dejar el sistema de salud como lo estamos imaginando”, declaró López Obrador.

La pregunta es de dónde van a salir esos recursos. Judith Méndez Méndez, coordinadora del Área de Salud y Finanzas Públicas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), recordó que este año se dio un incremento histórico en salud, equivalente al 0.37% del PIB, pero está lejos de los 200 mil millones de pesos.

La especialista señaló que esos 200 mil millones de pesos equivalen a 0.7% del PIB, es decir, el doble del aumento que hubo este año y un monto que nunca se ha alcanzado.

Aunque Méndez Méndez recordó que ese aumento era el mínimo que el CIEP recomendó para un primer escenario del Insabi, que inicialmente iba a hacer lo que ahora realizará el IMSS Bienestar.

Sin embargo, la experta del CIEP resaltó que “en realidad, financieramente o presupuestariamente no hay 200 mil millones de pesos adicionales”. En el Presupuesto de Egresos de la Federación 2022, el IMSS Bienestar recibió 23 mil 690 millones de pesos, un incremento de 9 mil 578 millones de pesos en comparación con 2021, pero insuficiente para los cambios que quiere hacer el gobierno.

“Se pueden hacer reasignaciones, pero yo creo que ahí más bien se preguntó cuánto se está destinando actualmente, porque IMSS Bienestar no va a ser solito, sí con IMSS, pero también probablemente con recursos que transfieren a estados que viene de Fassa. Entonces como que entre todo eso fue lo que dijeron aproximadamente son 200 mil y decimos que es lo que se está invirtiendo”, señaló la especialista.

Méndez Méndez resaltó que el gobierno tampoco tiene mucho espacio fiscal para sacar la chequera, ya que para 2022 se tomaron recursos del Fondo de Salud para el Bienestar (Fonsabi), antes Fondo de Protección para Gastos Catastróficos, y actualmente sólo quedan alrededor de 60 mil millones de pesos, de los cuales 33 mil millones se deben dejar como un remanente.

Asimismo, la especialista alertó que los 200 mil millones de pesos no son solamente una inversión inicial, sino que es el monto que se requeriría anualmente para financiar al IMSS Bienestar, por lo que se tendría que ver ese incremento en el presupuesto para 2023 y en los que siguen.

EXPERTOS ALERTAN QUE QUEDA DESCUBIERTO EL TERCER NIVEL DE ATENCIÓN PARA PACIENTES
Otro aspecto del IMSS Bienestar es que hasta ahora sólo está presente en 19 estados del país y su cobertura es principalmente de primer nivel, aunque cuenta con algunas especialidades como ginecología y obstetricia, pediatría, medicina interna, cirugía, medicina familiar, anestesiología, urgencias médicas y epidemiología. Sin embargo, no tiene una amplia cobertura de segundo y tercer nivel de atención.

Para Malaquías López Cervantes, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, esto abre la puerta a que siga habiendo discriminación hacia la población sin seguridad social, si no se amplía la atención para que haya servicios de alta especialidad.

“¿Qué es lo que van a hacer ahora? ¿Van a seguir con esa división? ¿Va a haber mexicanos de primera y mexicanos de segunda? Claro que para los mexicanos de segunda sería mejor tener algo que no tener nada, pero la mayoría ya tenía algo entre los servicios que dan los estados más el financiamiento que daba el Seguro Popular no solo tenían algo, sino que hasta tenían más de lo que se va a ofrecer”, destacó el experto de la UNAM.

Alertó que también hay otros problemas a los que se podría enfrentar el gobierno, relacionados con el personal de salud que se necesita, ya que se tendrá que contratar a más médicos y enfermeras, pero también deberán tener mayores sueldos y eso implica más gasto.

Recordó que los 80 hospitales del IMSS Bienestar se ubican en zonas rurales del país, contaban con equipos pequeños y gran parte de quienes laboraban ahí eran médicos pasantes, quienes perciben sólo un apoyo por su labor.

A esto se suman otras dudas sobre las condiciones laborales de quienes ya trabajan tanto en el IMSS Bienestar como en los servicios de salud estatales, pues tienen salarios y prestaciones diferentes, que ahora se tendrán que equiparar.

Robledo Aburto indicó en la conferencia del martes que una de las premisas de este cambio en el sistema de salud es: “La participación voluntaria también de los trabajadores para que cada uno de ellos y de manera directa conozca cuáles son las condiciones que se les están ofreciendo y puedan tomar la mejor decisión sin despedir a nadie, sin liquidar a nadie”.

Aunque López Cervantes prevé que el panorama no sea exactamente así. “Efectivamente, los salarios son diferentes, las prestaciones son diferentes y las necesidades son diferentes. Van a terminar, yo creo, por tratar de correr gente para hacer contrataciones menos condicionadas, pero si empiezan a tratar de correr gente va a haber movimientos en contra”, advirtió.

¿EL INSABI SERÁ UN ELEFANTE BLANCO?
El gobierno no ha dicho en qué situación quedará el Insabi, que originalmente sería la institución encargada de llevar los servicios de salud a la población sin seguridad social. Los especialistas creen que podría terminar como un ente que administra recursos, pero de ser así, haría algo similar a lo que realizaba el Seguro Popular.

“Una de las teorías que tenemos es que podría usarse como cámara de compensación, que es hablar como un organismo que se encarga de hacer el intercambio de costos o de recursos entre subsistemas por un intercambio de servicios, por ejemplo, si no te pudieron atender en el Insabi y recibiste la atención en IMSS, entonces hace este tipo de compensaciones. Un organismo digamos más administrativo, pero realmente todavía ni sabíamos cómo estaba funcionando el Insabi, o qué hacía y se cambia”, señaló Judith Méndez.

Mientras que Malaquías López indicó que, con el nuevo plan, el Insabi no tiene razón de existir, pues en vez de usarlo como administrador, se debería fortalecer a la subsecretaría de Finanzas de la Secretaría de Salud.

“Creo que desde que nació, el Insabi es un elefante blanco. Nació como una organización inútil, después se le reveló como más inútil de lo que se sospechaba y ahora es absolutamente inútil”, criticó el especialista de la UNAM.

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