Se cumplieron 60 años del asesinato de líder zapatiesta Rubén Jaramillo y su familia

47

Beatriz Barros Horcasitas, ex directora general de Comunicación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) recordó que el pasado 23 de mayo se cumplieron 60 años del asesinato de Rubén Jaramillo, exdirigente zapatista.

A través de sus redes sociales, Barros Hocasitas destacó que el crimen sucedió durante el gobierno del expresidente Adolfo López Mateos y recordó que el asesinato de Jaramillo y su familia fue relatado por Carlos Fuentes en la revista Siempre!

De acuerdo con la CNDH, Rubén Jaramillo, Epifania, su esposa embarazada, así como sus hijos Enrique, Filemón y Ricardo fueron sacados de su casa en Tlaquiltengo, Morelos por militares y policías judiciales, quienes fueron acribillados dos horas después cerca de las ruinas de Xochicalco, uno de los crímenes políticos más brutales de México en el siglo XX.

“El 23 de mayo de 1962, como a las dos de la tarde, se presentaron alrededor de 60 militares y civiles frente a la calle de Mina número 14, en Tlaquiltenango, Morelos, domicilio de la familia Jaramillo. Elementos del Ejército Mexicano y la Policía Judicial, acompañados del soplón Heriberto Espinosa alias “El Pintor”, se introdujeron a la casa y con violencia obligaron a salir a Rubén, su esposa e hijos adoptivos, quienes fueron secuestrados, al mismo tiempo que sustraían los documentos agrarios en poder del jefe campesino morelense”, detalló la CNDH.

Dos horas después, los miembros de la familia fueron acribillada y rematada con un tiro en la cabeza con el tiro de gracia, cerca de las ruinas arqueológicas de Xochicalco.

Trascendió producto de estudios académicos y a trabajos de investigación de Zósimo Camacho de la revista Contralínea , la “Operación Xochicalco” fue ejecutada por el Ejército Mexicano por ordenes del presidente Adolfo López Mateos. Además, las armas y municiones eran de uso exclusivo del ejército.

FUE UN LUCHADOR DESDE LOS AÑOS 20
Cabe mencionar que, en los años veinte estuvo a la cabeza en una lucha legal contra la reforma agraria y consideró que el reparto prometido sólo era una bandera política y no un compromiso del gobierno, por lo cual con la reforma agraria institucional se buscó la creación de clientes políticos.

Rubén Jaramillo continuó mediante el trámite legal la batalla contra los derechos de los campesinos. Cuando se lanzó la candidatura de Lázaro Cárdenas, el líder morelense la apoyó.

BV