Riesgo de rebrote por «nueva normalidad»: advierten funcionarios

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Ante el plan de retorno hacia la llamada «nueva normalidad» anunciado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador por el paso de la pandemia de covid-19, funcionarios públicos advierten el riesgo de que se presente un rebrote de la enfermedad en el país.

«(La temporada de influenza) va a representar un reto (…) que se suma a los de un presunto repunte de covid en el mundo», dijo el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.

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Por su parte, Juan Antonio Ferrer, titular del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), dijo que la sociedad debe estar unida «porque todavía nos falta prepararnos para ese rebrote (…) esto va a ser largo.

Gobernadores estatales también han puesto sobre la mesa la posibilidad de que repunten los casos de coronavirus en México.

«La gente (cree) que el 1 de junio va a irse a la calle, va a abrir sus negocios, va a ser muy complicado que (…) se pueda impedir», dijo Miguel Barbosa, mandatario de Puebla.

El gobernador de Yucatán, Mauricio Vila, consideró que «habría que ser muy concretos en explicar desde las conferencias matutinas que esto (la pandemia) continúa».

Claudia Pavlovich, gobernadora de Sonora, piensa que «hay mucha confusión en la población y el 1 de junio ya todo el mundo va a abrir sus negocios».

«(Hay que) hacer una valorización nacional de qué tan conveniente (sería extender el confinamiento) al 15 de junio», opinó Héctor Astudillo, gobernador de Guerrero.

EPIDEMIÓLOGOS

Los casos de covid-19 repuntarán en México sin las pruebas necesarias y si el plan de reactivación económica de la «nueva normalidad» se interpreta como un retorno de actividades a niveles previos a la enfermedad, advierten epidemiólogos consultados por Efe.

El efecto de relajar las políticas de contención es uno de los principales hallazgos del modelo matemático SC-COSMO, liderado por Fernando Alarid-Escudero, del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) de México, en colaboración con la Universidad de Stanford de Estados Unidos.

«Encontramos que, de levantarse las estrategias de mitigación a finales de mayo, tendremos un repunte llegando a un máximo de casos confirmados. Asumiendo una misma proporción de individuos contagiosos o contagiados diagnosticados, llegaremos a un pico aproximadamente la tercera semana de junio», expone el investigador.

México cumple una semana del arranque parcial de la «nueva normalidad», con un plan piloto en cerca de 300 «municipios de la esperanza», demarcaciones sin covid-19 que no colindan con áreas con contagios.

Al mismo tiempo, afronta la fase más crítica de la pandemia del coronavirus, al acumular 68 mil 620 casos confirmados y 7 mil 394 decesos.

México rompió su récord el sábado pasado, cuando registró 3 mil 059 nuevos casos en 24 horas tras nueve días consecutivos de contabilizar más de 2 mil contagios diarios.

Su mayor cifra de muertes diarias la reportó apenas el viernes, con 479, el cuarto día consecutivo con más de 400 fallecimientos.

Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, reconoció este fin de semana el riesgo de rebrotes, pero argumentó que el confinamiento es insostenible.

«En el momento en que empiece la reapertura vamos a tener experiencias de rebrote, que quede muy claro, pero es imposible, indeseable, inconveniente, potencialmente muy dañino pretender que se puede mantener el estado de inmovilidad», aseveró.

¿EPIDEMIA DOMADA?

La curva de la epidemia en México se ha «aplanado» porque ha disminuido la velocidad de contagio, asegura Alarid-Escudero.

«Tenemos una curva aplanada porque van a tardar más tiempo los individuos, la población, en acabarse de contagiar, ¿pero qué pasa pasa cuando relajamos esas intervenciones? Vamos a tener un movimiento acelerado de contagios, entonces vamos a tener un repique», detalla.

México ha «sabido enfrentar la pandemia», insistió este fin de semana en un video el presidente, Andrés Manuel López Obrador, quien ha argumentado que su Gobierno «domó la pandemia».

El mandatario defendió su plan de la «nueva normalidad», que a partir del 1 de junio mostrará un semáforo de cuatro colores que definirá los sectores económicos permitidos en cada estado.

Pero, para una verdadera reactivación, México debe tener un descenso de casos por varios días consecutivos, una ocupación hospitalaria controlada, y coordinación entre el Gobierno federal y los estados, argumenta Michel Martínez, jefe de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de TecSalud.

«En México estamos todavía lejos de decir que la infección está domada, creo que en algunos centros urbanos estamos apenas en el medio del pico y que para abrir la economía tenemos que tener ciertas condiciones», opina.

Pese a reconocer la presión económica, el médico considera «un error» reabrir por completo porque la proporción de la población que ha estado expuesta al coronavirus «es bajísima».

Además, advierte riesgos en los «municipios de la esperanza».

«El hacer esto implica un tránsito de personas y, por ende, que tengan brotes, entonces tienen que estar preparados para llevar a cabo una detección oportuna de esto», manifiesta.
PRUEBAS Y COSTOS

De los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México es el país que hace menos pruebas de COVID-19.

Al reconocer que estas pruebas son caras, Martínez sugiere los exámenes serológicos que esta semana aprobó la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) con TecSalud y el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

El 20 % de los afectados por COVID-19 cursan la enfermedad sin síntomas, por lo que «pudiera quedarse corto» el modelo centinela que México usa para vigilar la enfermedad sin aplicar tantas pruebas, argumenta.

La Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN) apoyó esta semana los exámenes serológicos al informar que el Gobierno ya aprobó el protocolo sanitario de reactivación al 95 % de las empresas que lo han presentado.

Las medidas sanitarias costarían cerca de 1 millón de dólares a cada planta que reabra, según la CONCAMIN.

Pero un rebrote sería mucho más costoso, advierte Alarid-Escudero, cuyo modelo es realista porque contempla diversos escenarios e incluye factores socioeconómicos de la población.

«Una vez que agarre fuerza va a ser difícil volver a domar la curva, se va a requerir de nuevo de esfuerzos y estrategias de mitigación social para cancelar actividades, y puede ser incluso más costoso volverlas a cancelar por segunda vez que mantenerlas ya establecidas», concluye.

fmma