Mujeres en la política: equidad, el eterno pendiente

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El Día internacional de la Mujer conmemora su 45 aniversario y aún arrastra pendientes en materia de equidad en la esfera pública. Por ejemplo, en la Suprema Corte de Justicia conformada por once magistrados, sólo tres son mujeres. En los 32 estados del país, solo hay dos mujeres gobernadoras, una en Sonora y otra en la CDMX (bajo el cargo de jefa de Gobierno). De los siete comisionados del Instituto Federal de Telecomunicaciones, hay una vacante y el resto, seis, son hombres.

Siete magistrados conforman el Tribunal Electoral y solo dos de ellos son mujeres. El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales -INAI-, cuenta con siete magistrados, tres de los cuales son mujeres. Y de las 390 solicitudes que se recibieron en la Cámara de Diputados para aspirar a consejero electoral, solo 135, es decir la tercera parte, son mujeres.

Caso aparte es el tema religioso donde a la fecha no hay una sola mujer sacerdote en la Iglesia Católica, aunque esta figura sí ha sido abierta en menor medida en otro tipo de religiones. O bien miremos el tema presidencial donde México no ha sido gobernado por una mujer, con todo y que las únicas aspirantes registradas en la historia han sido seis: Rosario Ibarra de Piedra, Cecilia Soto, Marcela Lombardo, Patricia Mercado, Josefina Vázquez Mota y Margarita Zavala.

En los último diez años se ha legislado en materia de equidad y género, con el objetivo de que los partidos políticos repartan por igual candidaturas para mujeres y hombres en puestos de elección popular. Si bien la decisión fue acatada en términos legales y se ha otorgado la misma cantidad de candidaturas a hombres y mujeres, un hecho trastocó esta realidad. El caso del Partido Verde cuyas candidatas mujeres ganaron elecciones locales en Chiapas para luego renunciar al cargo o ceder su lugar (con mil justificaciones), a su sucesor: un hombre. La misma historia se repitió con el PRI en el estado de Oaxaca y hasta con el PRD en la CDMX. Los varios casos de este tipo, fueron denominados con el nombre de “Juanitas” o “Manuelitas”.

Imposible no hablar del caso de las esposas de expresidentes que, con el objetivo de esquivar la figura constitucional de no reelección, coquetearon -impulsadas por sus maridos panistas, Vicente Fox y Felipe Calderón- con la idea de brincar de primeras damas a candidatas presidenciales igual que la argentina Cristina Kirchner. El hecho políticamente fue leído, como una forma elegante de brindar continuidad de las administraciones de sus esposos, como las “Juanitas”; por eso la probable candidatura de Martha Sahagún quedó en eso, en probable; y la Margarita Zavala, aunque se concretó, no prosperó bajo la sombra de Calderón.

Afortunadamente, este tipo de prácticas han sido frenadas de diversas maneras por lo que hoy se puede mirar con otros números al Poder Legislativo; con cifras más optimistas. Por ejemplo, en la cámara baja las legisladoras representan el 48 por ciento de un total de 500 diputados; y en cámara alta la situación es similar, pues de 128 legisladores, 63 son mujeres.

Otro ejemplo, serán las cuatro quintetas que se conformarán para elegir a los cuatro nuevos consejeros del INE, donde dos serán exclusivamente para mujeres. Al mismo tiempo la IFT recién lanzó una campaña para que la séptima comisionada sea seleccionada entre un listado de candidatas mujeres.

¿Son buenas noticias? Sí, pero en 2018 se detectó un problema creciente en el número de mujeres candidatas que ahora fueron víctimas de violencia política por internet, donde las cifras del portal luchadoras.mx registró 62 candidatas agredidas en 24 estados del país ¿Es esto el final? Claramente, no lo es pues todavía falta mucho por avanzar.

(María José Pardo)