Militarización de GN no garantiza blindaje contra corrupción: expertos

24

El intento del presidente Andrés Manuel López Obrador, de incorporar a la Guardia Nacional un mando emanado del Ejército, abre la puerta a la opacidad, violaciones en derechos humanos, así como el abandono de los cuerpos policiacos en municipios y estados, así lo consideraron expertos y organizaciones especializadas en temas de seguridad nacional.

En entrevista con La Silla Rota, especialistas consideraron que el anuncio de una posible reforma no mejorará la seguridad en el país y finaliza «una simulación» del gobierno federal de crear una institución de seguridad civil.

Los expertos comentaron que, la posible reforma originará un debilitamiento de los cuerpos de seguridad municipales y estatales, así como la desaparición de la seguridad civil en el ámbito federal; a partir de un diagnóstico erróneo que no cuenta con bases y elementos para garantizar acabar con los delitos de alto impacto que más afectan a los habitantes del país.

«Siempre he señalado que el presidente tuvo un diagnóstico erróneo acerca de la Policía Federal. Me parece que la Policía Federal fue insuficiente, pero no ineficiente. En pocas palabras, está herida de muerte la función policial», consideró el ex comisionado general de la extinta Policía Federal, Manelich Castilla Craviotto.

«Lo que veo es que es una trampa. El presidente, lo que quiere es modificar el quinto artículo transitorio de la Ley de la Guardia Nacional, el que dice que los militares ya no tendrán trabajo en seguridad pública a partir de 2024», advirtió María Elena Morera, presidenta de Causa en Común.

SIMULARON EL MANDO CIVIL
Armando Rodríguez Luna, consultor en Estrategic Affairs, aseguró que el gobierno «simuló» estar de acuerdo con las exigencias de la sociedad civil para que la Guardia Nacional tuviera un mando máximo de naturaleza civil, que en un momento fue el exsecretario Alfonso Durazo.

Me parece que es el fin de la simulación que había iniciado con la creación de un cuerpo civil a través de la Guardia Nacional. La simulación propia de la creación de un cuerpo civil que gradualmente se profesionalizaría para establecer un esquema policial

«Eso nunca fue un proyecto real, siempre se tuvo la idea de tener una agrupación con formación militar y que dependiera, en su mando de militares. Con esta medida las funciones policiales quedan en manos de los militares, esa decisión originará más violencia a través del uso de armas de fuego de alto poder, también llevará al incremento de violaciones a derechos humanos», alertó el especialista.

Entre 2018 y 2020, el ex secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, sostuvo, en sus comparecencias ante el Congreso de la Unión, que la Guardia Nacional tendría «a mediano y largo plazo un perfil civil»; y que la figura como «coadyuvante», de la Secretaría de la Defensa Nacional, sería solo temporal.

Durante un encuentro con gobernadores electos de Morena, este miércoles, el hoy gobernador electo de Sonora aseguró que «no hay suficientes mandos civiles», con la adecuada preparación, para encabezar la Guardia Nacional.

La base fundamental de la Guardia Nacional son marinos y militares, muy probablemente el 80 %. Consecuentemente, no hay mandos civiles con la suficiencia para liderar una organización que tiene esa conformación», dijo. Justificó que los mandos superiores del cuerpo policiaco necesitan tener una formación profesional de 25 a 30 años que «no se pueden inventar». «No hay manera de pedirle a la población esperar ese tiempo», pretextó.

Edith Olivares Ferreto, directora Ejecutiva de Amnistía Internacional México, sostuvo la postura que la organización ha tenido «por más de 15 años», referente a que el gobierno mexicano no cumple las recomendaciones internacionales de sacar al Ejército de las tareas de seguridad pública.

«Los militares sólo deben de intervenir en casos concretos y no de manera generalizada. Nos preocupa que el titular del Ejecutivo haya señalado que pretende hacer una reforma constitucional para que la Guardia Nacional se instaure como una fuerza, abiertamente militar», declaró.

ADVIERTEN POR OPACIDAD
El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo, este martes, que la reforma que pretende enviar al Congreso, para integrar a la Guardia Nacional como una rama de la Secretaría de la Defensa Nacional, tiene el objetivo de no permitir la entrada de corrupción en este nuevo cuerpo de seguridad.

«No quiero que suceda lo que pasó con la Policía Federal», lanzó al recordar que Genaro García Luna, extitular de Seguridad Pública con Felipe Calderón, está preso en Estados Unidos.

Contrario a lo dicho por el primer mandatario, Armando Rodríguez consideró que la medida «llevará a la reducción de la transparencia en el manejo de los presupuestos en seguridad pública, la transparencia en las labores y acciones, detenidos, aseguramientos, para evitar que haya exceso del uso de la fuerza».

«Esto representa una inminente militarización, pero también conlleva a una disminución mínima de fortalecer a las corporaciones policiales municipales y estatales», adelantó.

María Elena Morera tuvo la misma consideración. «El presidente no tiene interés en fortalecer a las policías municipales y estatales […] busca militarizar al país, porque les ha dado más que temas de seguridad pública», dijo.

Manelich Castilla aseguró que la Policía Federal, lejos de ser un ente «podrido», como lo ha referido el propio presidente, contaba «con prestigio internacional».

Es una institución que detuvo a Joaquín Guzmán Loera, a Servando Gómez Martínez, a ´la Barbie´, a varios narcotraficantes, una institución que interrumpió los negocios del crimen organizado

«Creo que el diagnóstico fue erróneo, siempre lo diré, es un error transitar a la militarización de la seguridad pública sin fortalecer las capacidades civiles», añadió.

MJP