Los riesgos para las obras clave de AMLO, según expertos

153

Las obras clave del presidente Andrés Manuel López Obrador están en riesgo debido a la desaceleración económica y el desinterés en la iniciativa privada, se destaca en el Financial Times (FT).

Ahí se destaca el caso del Tren Maya que no obtuvo el suficiente interés de los principales inversores en infraestructura para las asociaciones público-privadas propuestas, por lo que el presidente López Obrador reculó en su propuesta de que la obra de 7.4 mil millones de dólares sería financiada en un 90 por ciento por el sector privado y ahora será cubierta por completo por la administración federal.

Las otras obras que plantea el mandatario mexicano son: la refinería de Dos Bosca, de 8 mil millones de dólares; el aeropuerto de Santa Lucía, de 4.2 mil millones de dólares; y el Corredor Transístmico, un proyecto de transporte de 170 millones,

Esto sin contra las 2 mil 700 sucursales del Banco del Bienestar que costarán 530 millones de dólares.

Uno de los problemas de López Obrador es que la economía se contrajo 0.1 por ciento el año pasado y esto complicaría lograr las metas del tabasqueño.

«Podrían terminar siendo proyectos de infraestructura sin valor (…) No tengo ningún problema con que el Estado guíe la economía, pero me preocupa mucho no ver un plan o la capacidad del Estado para llevar a cabo estas inversiones», advirtió la profesora asociada de la Universidad George Mason, Guadalupe Correa-Cabrera, al FT.

Al tiempo que Rogelio Jiménez Pons, jefe de Fonatur, señaló que el Tren Maya sería «altamente rentable», basado en estudios, pero no fue recibido así por los grupos empresariales ante los litigios de propietarios locales y ambientalistas que enfrenta, debido a los riesgos que se tienen de destruir las selvas.

Otras dudas de viabilidad se ciernen sobre otros proyectos clave de López Obrador, como es el caso de la refinería de Dos Bocas, Tabasco, ya que enfatiza la producción de combustibles fósiles y la ve como una forma de ayudar a México a eliminar su dependencia del combustible importado de Estados Unidos y revitalizar a Pemex, la empresa petrolera estatal en dificultades.

Además, los expertos dicen que el presupuesto y plazo para la refinería, que es a mediados de 2022, no son realistas.

En el caso del aeropuerto de Santa Lucía, López Obrador puso a trabajar al Ejército a trabajar en su construcción y asegura que estará listo para su inauguración el 21 de marzo de 2022. Todo luego de cancelar, mediante una consulta popular, la realización del Aeropuerto de Texcoco. Aún están las dudas de si la nueva terminal aérea podrá operar simultáneamente con el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

Duncan Wood, jefe del Instituto de México en el Centro Wilson, un grupo de expertos, dijo que las 2 mil 700 sucursales del Banco de Bienestar estatal, que el presidente dice que el ejército construirá dentro de dos años, estaban destinadas a recordarles a los destinatarios de programas sociales y subsidios del gobierno que le deben sus ingresos mejorados al presidente.

Sobre el Tren Maya, Edmundo Gamas, el director ejecutivo del Instituto Mexicano de Desarrollo de Infraestructura, dijo: «Es difícil entender por qué, por peso gastado, no querríamos usar el dinero para construir hospitales. Es probable que terminemos con un proyecto inútil y costoso. La única pregunta es de qué tamaño será».

(Luis Ramos)