La crisis de los opioides sigue destruyendo familias en México, EU y Canadá: ONU

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En México, Estados Unidos y Canadá la crisis de los opioides sigue destruyendo vidas, familias y comunidades, asegura la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

De acuerdo con el Informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) correspondiente a 2019, pese a la ligera reducción del número total de muertes por sobredosis, éstas siguen constituyendo un grave problema de salud pública.

Además, las muertes vinculadas a los opioides sintéticos continuaron aumentando en los Estados Unidos.

En tanto, las muertes atribuidas a los opioides semisintéticos, como la oxicodona, disminuyeron.

La JIFE asegura que la fabricación de cocaína y el tráfico de metanfetamina han tenido efectos negativos en América del Norte, como el aparente aumento de consumo de metanfetamina en Canadá.

Asegura que la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de lucha contra las drogas y seguridad se ha visto afectada por las declaraciones y el discurso de carácter político que afirman que la frontera sudoccidental de EU se está utilizando como punto de tránsito para el contrabando de drogas.

El organismo de Naciones Unidas hizo mención de que el Plan Nacional de Desarrollo de México 2019-2024 prevé una reforma de las políticas en materia de drogas y la ampliación del tratamiento de la drogadicción.

El Plan fue aprobado por la Cámara de Diputados en junio 2019 y será utilizado para elaborar leyes que ajusten a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Afirma que el plan incluye una propuesta para despenalizar las drogas ilícitas y reorientar las prioridades por medio de una reforma de la política en materia de drogas basada en ampliar el tratamiento de la drogadicción.

«Según el plan, el Estado renunciará a la pretensión de combatir la drogadicción mediante la prohibición de las sustancias adictivas y, en su lugar, dedicará sus recursos a ofrecer tratamiento a las personas drogodependientes por medio de programas que ofrezcan un seguimiento clínico y suministren dosis con prescripción en el marco de tratamientos de desintoxicación personalizados y bajo supervisión médica.

«Con arreglo al nuevo enfoque centrado en el tratamiento, la política nacional contra la droga se centrará en la salud pública, la prevención y la reducción de los daños relacionados con las drogas, así como en la disuasión de la producción, el tráfico y la distribución ilícitos de drogas y se ejecutará de conformidad con la Estrategia Nacional de Seguridad Pública», se puede leer en el informe.

OMS recomienda reclasificar cannabis y derivados para su uso médico y científico

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó 6 modificaciones respecto a la clasificación de la cannabis y derivados para que se utilice con fines médicos y científicos a nivel internacional.

En entrevista con La Silla Rota, el doctor Raúl Martín del Campo, director del Planeación del Instituto Nacional de Psiquiatría y miembro de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU destacó 3 modificaciones.

La primera se relaciona con la planta cannabis y la resina de cannabis, conocida como hachís. La cual se encuentra clasificada en las listas 1 y 4 de la convención de 1961, que clasifica los estupefacientes.

La OMS recomendó que sea eliminada de la lista 4, ya que ahí se clasifican sustancias que son altamente adictivas y no tienen ningún uso terapéutico-médico como los análogos de fentanilo o heroína.

La segunda tiene que ver con el THC, la cual se encuentra clasificada en la lista 2 de 1971 y se recomienda que se pase a la lista 1 de 1961, con el objetivo de aliviar un problema histórico.

Este problema consiste en que el THC es derivado del cannabis, la cual es considerada como estupefaciente.

Explicó que en la convención de 1971 se clasifican los psicotrópicos, como barbitúricos y estimulantes; por lo que el THC no tiene mucho qué hacer ahí.

La tercera se relaciona con el CBD la cual no figura en las listas de convenciones y se prepara como extracto de cannabis, lo cual es clasificado en la lista 1 de 1961.

La recomendación de la OMS es que las preparaciones que tengan CBD puro o casi puro con menos de una concentración del 0.2% de THC, no se clasifiquen dentro de las clasificaciones internacionales.

Lo anterior porque el CBD puro no es una sustancia que genere un efecto psicotrópico, ni adicción y no se ha encontrado hasta ahora que genere un riesgo a la salud humana.

Del Campo aseguró que el CBD está siendo investigado de forma amplia para su uso terapéutico en varias afecciones y está establecido su posible uso terapéutico como epilepsias encontradas en niños.

«Es importante que haya una desregulación completa en cannabidiol puro para que países puedan producir, importar y exportar todos los medicamentos que se deriven de CBD y para que por ejemplo las familias de estos niños puedan tener un acceso pleno a esos medicamentos sin tantos controles», aseguró el doctor.

cmo