Exalumnos de universidad en Toluca denuncian fraude; no les han entregado sus títulos

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Exalumnos de la sede Toluca del Instituto Universitario Carl Rogers, acusan que son víctimas de fraude debido a que desde 2019 concluyeron sus estudios de posgrado y, a la fecha, no han obtenido sus títulos pese a cumplir con todos los requisitos y haber pagado 16 mil pesos por el papel.

Es por ello que este sábado se manifestaron en las instalaciones de la escuela con la intención de visibilizar el caso pues no sólo se trata de una inversión de más de 150 mil pesos sino de años de sacrificio y esfuerzo.

Para Vanessa Ávila, una de las estudiantes de la maestría en Psicoterapia Humanista, la situación ha puesto en riesgo incluso su plaza laboral.

“Ya es una situación muy cansada emocionalmente, es desgastante, de pasar de un sueño, de pasar a ser una meta, un proyecto de vida, una meta profesional, pasó a ser una pesadilla, ya es alucinar con el título, es rogar todos los días por ver mi título en mi correo y no es así”.

Ella comenzó a estudiar la maestría a unas semanas de haber dado a luz a su hijo, por lo que recuerda con frustración que el tiempo invertido fue con su bebé en brazos con el anhelo de poder postularse a mejores trabajos.

La mayoría de los y las estudiantes afectadas comenzaron sus estudios en 2016 y pagaron alrededor de 140 mil pesos de colegiaturas, cifra que no contempla los gastos de traslado o material didáctico, señaló Mireya Barreto, otra exalumna afectada, quien obtuvo un promedio general de 9.8 en la maestría.

“El instituto nos ha dado, no soy la única, a todos mis compañeros de generación, largas para no darnos el título. Primero porque se murió el rector, después por la pandemia, por la falta de titular de la SEP, pero yo te puedo demostrar que he cumplido en tiempo y forma con todo lo que ellos me pidieron para que yo ya tuviera mi título”.

La exigencia es que se les entreguen los títulos que avalan sus conocimientos y que sean válidos ante la Secretaría de Educación Pública, pues significan no sólo el dinero y el tiempo, sino el anhelo de seguir especializándose y conseguir mejores oportunidades laborales.

“La verdad es un proceso ya demasiado cansado, son muchos años esperando y, sobre todo, porque trabajamos con salud mental, necesitamos hacer las cosas de manera correcta, ellos no nos lo permiten”, añadió Vanessa.

A la fecha, el único papel que se les ha hecho llegar a los estudiantes de esta escuela cuya matriz se encuentra en el estado de Puebla, es la carta de pasante, misma que no tiene validez oficial.