En su Proyecto de Nación, López Obrador criticó bajo crecimiento económico

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El Proyecto de Nación 2018-2024 de Andrés Manuel López Obrador, que se autodefinía como “una nueva visión del país”, mostraba en 2018, antes de las elecciones federales de ese año, a un país en crisis.

Criticaba el crecimiento promedio entre 1993 y 2016, que era de 2.6 por ciento anual. “Una proporción a todas luces insuficiente dado el crecimiento demográfico y habida cuenta de la capacidad nacional en términos de recursos naturales, infraestructura, habilidades y conocimiento de su población”, se lee.

En términos de Producto Interno Bruto per cápita, el crecimiento anual de México a 2017, era de 0.4 por ciento, de acuerdo con el documento.

“En conclusión, la información estadística y los datos duros muestran que, en términos de crecimiento económico y evolución del PIB per cápita, en México no hay nada bueno que contar”, agregaba el Proyecto de Nación, elaborado por 200 expertos en diversas materias.

También había espacio para criticar los resultados de combate a la pobreza de los gobiernos anteriores.

En específico, afirmó que, durante los últimos 20 años, el gobierno federal destinó 102 mil 140 millones de pesos a precios del 2017 al combate a la pobreza, y los números que reportaba el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social indicaban que esos recursos han servido para mantener los números de pobreza “sin avances significativos”, lo que obligaba a replantear un cambio de paradigma en el uso de estos recursos.

“Con base en información estadística y datos duros, en México no hay nada bueno que contar con respecto al combate a la pobreza”, planteaba el proyecto.

También planteaba que, en materia inflacionaria, muchos bienes y servicios consumidos por los mexicanos de menores ingresos se han incrementado más que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y citaba como ejemplos la carne de res, medicamentos, refrescos y transporte urbano.

Mencionaba que a septiembre de 2017 la inflación anual se ubicaba al 6.37 por ciento.

VIABILIDAD FINANCIERA Y AUSTERIDAD
El documento adelantaba que los proyectos del nuevo gobierno serían realizables sin “incurrir en aumentos de las tasas impositivas o la creación de nuevos impuestos y sin recurrir a incrementos de la deuda pública para cubrir el gasto corriente, como ha sido práctica regular de las tres últimas administraciones federales”, se lee, en alusión a los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, y el priísta de Enrique Peña Nieto.

CRÍTICA DE LA OPACIDAD
El documento también mencionaba, en el rubro de viabilidad financiera y austeridad, que para llevar a cabo muchos de los proyectos y programas del nuevo gobierno, se debería buscar la reorientación de presupuestos públicos “que actualmente se asignan y ejercen de manera opaca, sin evaluación ni rendición de cuentas”.

También se compromete a acabar con los desvíos y dispendios en el ejercicio del gasto público, así como la frivolidad y falta de sensibilidad en las altas esferas gubernamentales.

“Hoy en día las erogaciones innecesarias y ofensivas –que empiezan por las desmesuradas percepciones y prestaciones de los funcionarios públicos– consumen recursos ingentes que podrán ser liberados para el fomento de proyectos productivos y programas sociales”.

CORRUPCIÓN
El documento criticaba el aumento de casos de corrupción durante la administración de Enrique Peña Nieto, y que eso se traducía en el malestar de la sociedad.

“La sociedad ve con enojo y frustración cómo gobernadores y funcionarios de los partidos políticos tradicionales han hecho de la corrupción una práctica normal, mediante el robo directo de miles de millones de pesos; en su mayoría gozan de impunidad y de la protección gubernamental. Algo semejante sucede en las compras gubernamentales debido al diseño amañado de las licitaciones que propicia la colusión de los participantes en perjuicio del erario”.

EQUIDAD DE GÉNERO
El documento también criticaba la falta de equidad de género y los abusos sufridos por las mujeres en México.

“La patria con justicia y democracia a la que aspiramos debe respetar, promover y garantizar los derechos de las mujeres con políticas públicas incluyentes que aseguren la equidad efectiva entre mujeres y hombres y que atiendan las intolerables expresiones de violencia, abuso y acoso a las que están expuestas las primeras en todos los entornos sociales, en todas las regiones del territorio nacional, a todas horas del día. Aunque la seguridad de las mujeres y su igualdad con respecto a los hombres se encuentren enunciadas en la ley, es un hecho que enfrentan mayores grados de violencia y discriminación y que sus derechos son regularmente denegados en la práctica”.

kach