En sede alterna, con operativo policiaco y sin panistas, diputados aprueban el PEF

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Ciudad de México (La Silla Rota).- Las instalaciones de la Expo Santa Fe se convirtieron este 21 y 22 de noviembre en la sede alterna de la Cámara de Diputados y sirvieron de escenario para la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación 2020.

Con una semana de atraso en su aprobación, con las instalaciones de San Lázaro bloqueadas y con una maniobra digna de un guión de ciencia ficción —el reloj legislativo detenido—, fue necesario encapsular a los campesinos que impedían la sesión en la Cámara de Diputados.

Además, organizar un operativo para llevar a los legisladores federales en autobuses desde el hotel Fiesta Americana, desde donde a las 10:30 horas salió un convoy que a su paso atestiguaba el cierre de vialidades para permitirle avanzar y que era escoltada por varias camionetas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, con elementos armados.

En la Expo Santa Fe la bienvenida estuvo a cargo de mas policías y como elementos disuasorios para una posible manifestación en una zona que está prácticamente en los límites de la ciudad, estaban estacionados unos vehículos de los llamados rinocerontes, blindados y antibloqueos.

El convoy de legisladores y reporteros estaba compuesto por alrededor de 20 vehículos, lo que lo asemejaba con una misión internacional o la visita de un mandatario extranjero.

Aunque los morenistas en los camiones sonreían y se tomaban selfies como si fuera una excursión, sólo hasta que arrancaron los vehículos se enteraron que la sede sería la Expo Santa Fe. Así de secreto era el operativo.

Ya en dicho sitio había dos salones habilitados para la sesión a la que acudirían diputados de todas las fracciones, con excepción de los panistas, a quienes no les gustó la idea de sesionar “a escondidas de los ciudadanos”, como dijo Patricia Terrazas baca, presidenta de la Comisión de Hacienda.

El salón tenía sillas azules formadas en filas, y como tribuna un templete con el logo de la Cámara de Diputados. A unos metros, el corralito para los medios de comunicación.

Parecía una reunión de consejo perredista o una de las huestes de René Bejarano, aunque en realidad era una sesión de los diputados federales.

Pero ya en la Expo Santa Fe el ambiente fue de tranquilidad. El sitio es de tan difícil acceso en transporte público, que los diputados que llegaron d manera colectiva si querían escabullirse la tenían difícil. No faltó quien asumiera que haberlos llevado en camión era una manera de impedir que escaparan de la votación que llevaba ya seis días de retraso.

Pero antes de que iniciara la votación fue necesario que la comisión de presupuesto sesionara. Presidida por el morenista Alfonso Ramírez Cuéllar, ahí sí acudieron tres legisladores panistas, entre ellos Xavier Azuara, quien aseguró que por la mañana no había dictamen. Pero otros dirían que se mantuvo en secreto para evitar que se filtrara.

A las 19 horas fue aprobado el dictamen de la comisión, que entró en receso para hacer el trámite ante la Mesa Directiva, presidida por la panista Laura Rojas, para presentar el documento ante el pleno y someterlo a su discusión y votación.

La discusión se llevó a cabo mientras la bancada perredista mostró camisas con leyendas como ´presupuesto de cuarta´ y exigían mayor presupuesto para medicinas y el campo.

Uno de los momentos de mayor griterío fue cuando el diputado perredista Antonio Ortega expuso su posicionamiento en contra del presupuesto y lo llamó “de cuarta” clientelar y caprichoso rumbo a la elección del 2021, lo que causó los abucheos de los morenistas.

Pero Ortega no se amilanó y sarcástico les dijo “les recuerdo que no están en una asamblea de Morena”.

Los diputados morenistas le reviraron y le gritaron “chucho, chucho”, ya que Ortega está identificado con la corriente de Jesús Ortega, a quien defendió. “La historia pondrá en su lugar a ustedes y también a Jesús Ortega, esperemos, esperemos el juicio de la historia”.

Otro que encendió el ambiente fue el diputado priísta y representante de Antorcha Campesina, Brasil Acosta.

Respondió a los señalamientos de Morena -entre ellos el del coordinador, Mario Delgado- repetidos durante la semana, de que quienes se oponían a aprobar el presupuesto era porque querían moches.

“No queremos moches, mienten. Nosotros no pedimos moches, lo que queremos son mil 567 obras que hagan ustedes, no nosotros, ni nadie, ustedes, la 4T. Llévenle el agua al pueblo, construyan el drenaje, háganle la vivienda, hagan su hospital, eso es lo que queremos, ustedes, ustedes que son los que no se llevan moches, háganselo, resuélvanselo”, se dirigió a los morenistas.

“Pero saben qué, no se lo van a resolver, ¿por qué? Porque los dejaron fuera del Presupuesto, y eso es una traición al pueblo. Se le miente, ¿no que ya no iba a haber violencia? Se le traiciona porque se le deja fuera del Presupuesto”, dijo en relación al operativo policiaco para llegar a Expo Santa Fe.

Los posicionamientos duraron casi tres horas y a las 00:12 horas del viernes 22 de noviembre la mesa directiva preguntó al Pleno si estaba suficientemente discutió y le respondió que sí. Los principales reproches al presupuesto era la falta de recursos para el campo, el recorte al Instituto Nacional Electoral y que se atendiera de manera insuficiente los efectos del cambio climático. Otro tema fue que haya vencido el plazo legal para aprobar el presupuesto y que desde el 6 de noviembre no se sesionara.

Terminados los posicionamientos y antes de la votación, que sería nominal ante la falta de tablero electrónico, la presidenta de la mesa directiva, la panista Laura Rojas les advirtió que sólo votaran.

“La hora de la discurso ya pasó”, pero algunos la ignoraron.

“Por un presupuesto sin moches a favor”, expresó Mario Delgado al dar a conocer su voto.

En apoyo a nuestro compañero Andrés Manuel López obrador, a favor”, dijo por su parte el petista Oscar González Yáñez.

Un voto que no dejó de sorprender fue el de Eraclio Rodríguez, el líder campesino de Morena que mostró su desacuerdo con el proyecto, al considerar que castigaba al campo y que incluso se lo hizo saber al presidente Andrés Manuel López Obrador en la reunión que sostuvieron los legisladores y el primer mandatario el 7 de noviembre en Palacio Nacional.

En entrevista con La Silla Rota horas antes había adelantado que votaría en contra, pero en la hora final incumplió su promesa y se mostró a favor del presupuesto.

En cambio el priísta Ismael Hernández Deras, también crítico del presupuesto por los recursos destinados al campo, mantuvo su postura y votó en contra y criticó al gobierno federal al considerar que le ha fallado al país.

El presupuesto fue aprobado con 321 votos a favor y 78 en contra, y después inició la exposición de las 275 reservas, que algunas se agruparon y otras fueron declinadas por quienes las presentaron. Otras más, como la presentada por 80 diputados de distintas fracciones para reasignar 50 mil millones de pesos (0.8 por ciento del gasto total) y destinarlo a temas como prevención del VIH, atención y desarrollo integral de comunidades indígenas, o el programa de fortalecimiento de seguridad de los municipios, entre otros, fue rechazada.

A las 4 de la mañana a los que no declinaban y pasaban a tribuna, el resto de legisladores les gritaba “que declinen, que declinen”. Fue el caso de Higinio del Toro, de Movimiento Ciudadano. A los que declinaban les brindaban aplausos y bravos.

Pero la coordinadora de la fracción del PRD, Veronica Juárez presentó 31 reservas, por lo que le pidió tolerancia a la presidenta de la mesa directiva, ya que si usara los 3 minutos que por reserva le tocarían por reglamento, tardaría 93 minutos.

Rojas le ofreció tolerancia, sin embargo a los pocos minutos los diputados presentes le pidieron que se apurara, por lo que Juarez de manera airada les propuso que se fueran si ya no querían estar ahí y la presidenta de la Mesa Directiva les pidió respeto y le ofreció a la legisladora que habría tolerancia.

Solo se aceptaron dos reservas, a los artículos 11 y 33 del dictamen, a propuesta de un morenista y un petista, y las cuales fueron aprobadas con 302 votos a favor.

La sesión duró nueve horas, empezó a las 21:11 y concluyó a las 6:15 horas cumplió con la aprobación del presupuesto, el segundo de la 4T, aunque eso sí, en una sede alterna, con operativo policíaco de por medio y la ausencia de los panistas.