Asilo a Evo Morales, entre “acertado” y “despropósito”: analistas

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CUIUDAD DE MEXICO MARZO 12 DE 2019 (LA SILLA ROTA).- El anuncio del asilo al expresidente de Bolivia, Evo Morales, forma parte de la tradición diplomática mexicana de dar asilo a exgobernantes y además no se trata de un personaje que esté acusado de delitos de lesa humanidad, por lo que es una decisión adecuada, consideró la analista internacional Ana María Salazar.

En el mismo sentido opinó la experta en temas internacionales, María Pía Taracena, de la Universidad Iberoamericana, quien recordó que parte de la tradición es precisamente dar asilo político a personajes de países que atraviesan conflictos internos, como es el caso de Morales, quien renunció producto de las presiones e inconformidades ante su intento de reelegirse.

En opinión del coautor del libro La responsabilidad del porvenir, José Luis Valdés Ugalde, la decisión de México de dar asilo al expresidente boliviano “es un despropósito”, ya que el propio Morales creó la crisis que vive su país y su situación no se compara a la de los asilados por las dictaduras del chileno Augusto Pinochet y el argentino Rafael Videla.

El internacionalista experto en América Latina, Hernán Gómez Bruera consideró acertada la decisión de dar asilo al exmandatario andino y aseguró que ello honra “lo mejor” de la tradición mexicana en política exterior.

Respecto a si Morales dejó la presidencia debido a un golpe de Estado, como el propio exmandatario boliviano aseguró, Salazar consideró que en términos legales no es un golpe, y así lo planteó la Organización de Estados Americanos (OEA), pero en términos políticos así fue presentado por Morales.

Por su parte, Taracena expresó que es difícil definirlo, porque en los golpes de Estado clásicos se quita a alguien del poder por parte de un grupo, para que éste domine. En el caso boliviano, Morales renunció y aunque lo hizo presionado por el Ejército, las fuerzas castrenses no han tomado el poder. Esas circunstancias son las que le preocupan a la académica de la Universidad Iberoamericana, ya que eso hace imprevisible el conflicto y espera no acabe en una guerra civil.

Para Valdés Ugalde no es un golpe de Estado, y tampoco se puede comparar a la situación de Salvador Allende.

Pero para Gómez Bruera lo ocurrido en Bolivia sí es un golpe de Estado. Reconoció que no fue necesario el despliegue de fuerza de los militares para generar la salida de Morales o causar disturbios, ya que en este caso bastó con una sugerencia para que Morales estuviera a la altura. “El presidente de Bolivia estuvo a la altura y supo irse a tiempo para evitar un baño de sangre”.

¿ES ADECUADO O NO DAR ASILO A EVO MORALES?

ANA MARÍA SALAZAR:

Hay un factor que vale la pena subrayar, más allá de que sea adecuado. El hecho que se le de salida a la situación de Bolivia va a ser posiblemente uno de los factores que evite que estalle la violencia en ese país. Más allá de si se le considera un golpe, si hay intereses políticos en común siempre es importante que un país pueda dar cobijo o una salida a un gobernante que tuvo que renunciar por cualquier razón que sea, siempre y cuando no haya cometido delitos de lesa humanidad o no se le considere un delincuente por robos masivos.

A Evo Morales hay que considerarlo como una persona exiliada pero hasta la fecha no se le ha dado tratamiento de criminal.

Hay que recordar que México tuvo al presidente de Guatemala (Alfredo Portillo). No sería la primera vez porque pidan asilo o vienen a México a resguardarse por inestabilidad política o por renunciar. Sí hay mucho énfasis de las afinidades políticas que este gobierno tiene con Morales, pero hay un factor que nadie ha resaltado y es que la salida de Evo sea un factor para que se reduzca la confrontación.

PÍA TARACENA

Va con nuestra tradición de ofrecer a países en conflicto dado que puede ser por acción de persecución política, ofrecerles el asilo como este concepto avalado por México a nivel regional como internacional. En este sentido de asilo político, sí responde a la tradición de México y ha sido una decisión correcta del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

JOSÉ LUIS VALDÉS UGALDE

Es un despropósito de parte del Estado mexicano. Es muy distinto darle asilo a los perseguidos de Pinochet en 1973 o a los de Videla de Argentina o los de Armenta en Guatemala.

Esta renuncia expresa a la presidencia de Bolivia es el resultado de una crisis provocada por él y el grupo de bolivarianos que lo único que están haciendo es distorsionar los hechos y venderse como izquierda pero que no es democrática, una izquierda autoritaria, exclusivista y que no es incluyente.

No es pensable para muchos de nosotros, incluso desde la izquierda democrática ver al presidente (López Obrador) rindiéndole tributo a un personaje que se inventó un referéndum para continuar en la presidencia de manera ilegal e ilegítima y después, presumiblemente hace un fraude electoral y ahora acusa a los malos, al ejército, a los hacendados, a la prensa, a los enemigos del pueblo de haber sido “derrocado”. No es procedente dar asilo a un político que no fue golpeado sino que renunció y en la renuncia está resuelto el problema, porque la segunda vicepresidenta del Senado asumirá la responsabilidad y en consecuencia el orden constitucional no se rompe.

HERNÁN GÓMEZ BRUERA

La decisión del gobierno mexicano de brindarle asilo a Evo Morales es la correcta, lo mismo la de condenar lo que luce como un golpe de Estado. Con ello se honra lo mejor de nuestra tradición en materia de política exterior.

¿SE TRATA O NO DE UN GOLPE DE ESTADO?

ANA MARÍA SALAZAR

Hay definiciones políticas y definiciones legales y la razón de diferenciarse es que cuando uno habla de derecho internacional y en eso se basan las recomendaciones que hace la OEA, no se consideraría como golpe de estado desde la óptica del derecho internacional. Eso no quita que desde la óptica política se use de manera indiscriminada. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump acusó a los demócratas de intentar uno; López Obrador lo mencionó en sus tuits. Evo Morales dice que es un golpe de estado. En términos legales del análisis de la OEA, aparenta no serlo.

MARÍA PÍA TARACENA

Sí quiero especificar que está muy polarizado si fue golpe o no, sobre todo de parte de la izquierda a partir de que Evo Morales dice que fue golpe de estado y otros sectores más conservadores lo ven como que no fue.

Si nos apegamos a la explicación más teórica de lo que es un golpe de estado, vemos finalmente que quitaron a un gobierno por otro grupo en el poder y que esté asume ese poder. Obviamente con ciertas características donde puede haber una presión de estos grupos que pueden ser militares o no, para forzarlo a renunciar. En ese sentido sí pareciera ser un golpe.

Lo que pasa es que sí hay un elemento adicional y es que hay una dinámica del proceso electoral fallido que hubo en Bolivia. Hubo dos factores importantes, que Evo Morales se quiso mantener en el poder, cuando según las reglas del juego democrático en Bolivia ya no le correspondía. El segundo es que fue una elección muy desaseada y hubo presión de la OEA que sugirió que se vuelva a abrir, en el cual Evo no consideró esa opción de inmediato y eso polarizó mucho a la sociedad y generó una reacción de presión sobre todo ya de los militares.

Si te apegas a la concepción tradicional de golpe de Estado pudiera ser que se le forzó al ahora ex presidente, porque además hay que recordar que ahorita es un periodo de transición y le tocaría a salir en enero y además es complicado porque se le obliga a la renuncia horas después de que ya había aceptado que se iba a ir a una segunda vuelta.

Se puede decir que es un golpe de estado, lo que pasa es que aquí hay una utilización política del concepto, de un lado la izquierda latinoamericana o el propio Evo, del otro lado las otras fuerzas que dicen que no fue golpe, que dicen se le obligó a la renuncia en un proceso de pacificación.

Sí está complicado decir si fue o no fue, depende de qué lado de la matriz esté y lo más diplomático para evitar más conflictos es decir que finalmente renunció.

Uno de los ingredientes del golpe de Estado es que ese grupo que quita a alguien ostenta el poder y ahorita los militares no están ocupando el poder civil. Me preocupa cómo van a convocar a las elecciones, para cuándo y si tienen la capacidad, sabemos que no, de organizar unas elecciones libres y democráticas y que no vaya a acabar en un esquema de guerra civil que sería más preocupante para Bolivia y la región. Si no solucionan la polarización está muy fuerte y podemos ver algo muy complicado.

Este caso de Bolivia nos ayuda a actualizar concepto de Golpe de Estado está muy hecho a situaciones de Guerra Fría y situaciones de América Latina y que en sustitución de poder civil haya un poder militar.

VALDÉS UGALDE

No veo un golpe de estado de las características de Pinochet a Allende, de Carlos Castillo Armas a Jacobo Arbenz en Guatemala. No veo golpe de estado, veo intervención mediadora de las fuerzas armadas ante una crisis causada por un presidente irresponsable que no ha tenido la dignidad de irse y retirarse, como tampoco la han tenido ni Nicolás Maduro ni Daniel Ortega en Venezuela y Nicaragua, respectivamente. Son personajes absolutamente antidemocráticos que han roto con la estabilidad política y el orden constitucional de sus países.

Cómo se puede hablar de rompimiento inconstitucional por haber decidido una renuncia efectivamente provocada por una milicia pero el ejército hasta donde sé, no ha tomado Palacio Nacional. No está tomando las instituciones del Estado, no está recorriendo con tanquetas las calles de La Paz. Hizo un acto de mediación e intervención donde no desbarató el orden legal del sistema político boliviano y sí hizo que se reestableciera el orden en la medida que había un desestabilizador en jefe, que era el presidente Evo Morales, en la medida que había hecho lo que Hugo Chávez y Maduro.

Que nos respondan lo que presentan esto como un golpe de malos contra los buenos, que nos digan cómo aceptan la continuidad antidemocrática de Maduro y Chávez en Venezuela, de Ortega en Nicaragua, incluso el regreso de los Kirchner, un populismo fracasado que hizo caer el sistema económico argentino de manera brutal y mencionar que es un Golpe de Estado, sin mencionar los fundamentos de la crisis originaria que se vivió en Venezuela y se vive en Bolivia ahora.

No justifico la violencia contra Morales ni que afecte su integridad, pero los hechos hablan y en este momento las circunstancias nos obligan a repensarnos como país. ¿Cómo México puede decir que no es intervencionista cuando interviene sin intervenir en Venezuela e interviene dándole asilo a un personaje que se equipara a Salvador Allende? Vámonos respetando.

HERNÁN GÓMEZ BRUERA

Se trata de un golpe de estado y así debe ser denunciado. Aunque no hizo falta que se movilizaran los elementos castrenses, y solo bastó con una sugerencia de parte de las fuerzas armadas para que Evo Morales dejara el mando antes de su término constitucional.

AJ