A 38 años de San Juanico… ¿Qué ocurrió ese 19 de noviembre?

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Tlalnepantla, Méx.- A 38 años de las explosiones de San Juan Ixhuatepec, la región se consolida como una de las zonas más urbanizadas y sobrepobladas, pese a que las gaseras y las instalaciones de distribución de Gas Licuado de Petróleo (LP) de la Terminal Norte de Pemex, siguen allí, delimitadas en un polígono de seguridad.

En la actualidad, en San Juanico continúan funcionando 6 empresas gaseras y una planta de distribución del combustible de Pemex-Norte, pero también se encuentra instalada una estación de bomberos, hay servicios de salud, se encuentra una casa de descanso para adultos mayores, están los parques Cri-Cri e Hidalgo, se construye un edificio de Seguridad Pública para ampliar la cobertura de vigilancia, que incluye incremento de cámaras de video.

Gaseras siguen operando en San Juan Ixhuatepec | Cuartoscuro
Las autoridades locales han informado, también, que reforzarán el polígono de seguridad de la terminal gasera de Pemex y realizarán obras viales. Los gobiernos que han pasado ya han remodelado algunas calles y ahora se contempla una salida de emergencia para la comunidad, ya que al construirse el distribuidor en la autopista México-Pachuca, la que había fue cerrada.

Por el pueblo de San Juan Ixhuatepec cruzan una vía férrea –que aún se usa para el traslado de materias primas en tren–, se construyó la Autopista Naucalpan-Ecatepec y cruzan las avenidas San José y Vidrio Plano.

Toda una vida en San Juanico
Un documento usado para capacitar a personal de Bomberos y Protección Civil, denominado Taller del Accidente de San Juan Ixhuatepec, resume lo ocurrido ese 19 de noviembre de 1984.

La planta de Petróleos Mexicanos (Pemex), en San Juan de Ixhuatepec, era una instalación de almacenamiento de GLP (Gases Licuados de Petróleo) –propano y butano, principalmente– que se usaba para la distribución y almacenamiento del combustible, el cual se recibía por gasoductos procedentes de tres diferentes refinerías.

Así se veía San Juanico desde los cerros cercanos, el día de la explosión | Archivo La Prensa
Antes de las explosiones, las instalaciones tenían una capacidad total de almacenamiento de 16 mil metros cúbicos aproximadamente, distribuidos en 6 esferas y 48 cilindros (salchichas) de diferentes capacidades.

La madrugada de ese 19 de noviembre, a las 05:30 horas, se generó una fuga por la avería en una válvula al sobrecargase uno de los tanques de almacenamiento, que habría generado una nube de gas que estalló, según el documento.

Describe, el documento elaborado por expertos de diversas instituciones universitarias, que la sucesión de hechos ese 19 de noviembre fue como sigue:

El “parque de los muertos”
“Yo vivía por lo que es ahora la calle San José, recuerdo que en lo que es hoy el parque Hidalgo, que nosotros conocemos como ‘el parque de los muertos’, porque allí quedaron enterrados los cuerpos quemados de muchas personas que no pudieron ser rescatadas.”

Así recuerda la señora Leonor Méndez, quien hoy tiene 48 años y es residente del pueblo de San Isidro Ixhuatepec, la tragedia registrada ese 19 de noviembre, cuando ella era apenas una niña.

La vista de San Juanico en 2022, donde se realiza la entrevista con Leonor Méndez | Carlos Medellín
“Cuando ocurrió la primera explosión nos asustó a todos. Mi padre, que se iba a trabajar, nos levantó y corrimos –recuerdo– para lo alto, en el norte de Ixhuatepec, y desde allí vimos una enorme columna de fuego; luego, otras explosiones”.

Doña Leonor agrega a su narración que en las casitas que había entonces en La Presa –hoy colonia Lázaro Cárdenas–, abajo del cerro del Chiquihuite, llegaban como cohetes los trozos de metal de los cilindros de gas o de los recipientes que explotaron.

“Algunas de las casas se destruyeron por eso, hasta allá les alcanzó a pegar la explosión”, dice doña Leonor.

Natalia Vázquez, de 62 años y madre de Leonor, recuerda con más nitidez esa mañana del 19 de noviembre de 1984, en entrevista con La Silla Rota, confiesa que preferiría borrarla de su memoria.

“Es algo que yo no quisiera ya recordar, porque en las casas que había cerca de donde ocurrieron las explosiones vivía una hermana con su familia: su marido y tres hijos. Ya no la encontramos, todo eso quedó destruido, como si hubiera caído una bomba, ni siquiera nos pudimos acercar, no había forma”.

Entre los habitantes de San Juan Ixhuatepec la herida de ese 19 de noviembre sigue abierta | Cuartoscuro
El documento Taller del Accidente de San Juan Ixhuatepec, en su página 3, expone que solo cuatro depósitos quedaron de pie, en su sitio, tras explotar; pero hubo uno de los cilindros que viajó una distancia de 1, 200 metros.

La mayoría de esas “salchichas” se trasladaron con la fuerza del estallido hasta 100 metros de su distancia original, según lo señala el documento.

El impacto psicológico de esa tragedia sigue presente, sobre todo en quienes hoy son personas adultas mayores. La mayoría de quienes sobrevivieron a las explosiones de San Juanico no quieren hablar al respecto, incluso, muchos de ellos se resistieron a apoyar con información a los investigadores de la UNAM que realizaron un estudio sobre la situación actual en la zona, donde ocurrieron las explosiones.

Gustavo Marín, un periodista radicado en Chile, destacó que trató de contactar a personas que hayan sobrevivido a las explosiones de San Juan Ixhuatepec, sin embargo, al entrevistarse con dos personas adultas mayores no pudieron responderle una sola palabra: les ganó el llanto.

“Se percibe que las personas de ese lugar siguen dañadas emocionalmente a tantos años de lo ocurrido, y es entendible”, escribió en su reporte.