Senadores y expertos alertan por riesgos en conflicto con EU y Canadá por T-MEC

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Legisladores mexicanos de oposición consideraron que el presidente Andrés Manuel López Obrador se extralimitó en sus declaraciones, al señalar que el panel de controversia Internacional que se llevará a cabo en materia energética dentro del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no le genera miedo.

Además, analistas comerciales advirtieron que México podría enfrentar un panel de controversias y no salir bien librado, y podría hacerse acreedor a represalias comerciales por parte de Estados Unidos y Canadá, como aplicar aranceles a las exportaciones mexicanas y derivaría en una crisis en la que el tipo de cambio del dólar se presionara al alza.

México podría recibir entre 10 mil millones y 30 mil millones de dólares en aranceles si pierde la disputa comercial, de acuerdo con Kenneth Smith Ramos, quien fue el principal negociador del T-MEC por México hasta 2019 y el exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo.

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También funcionarios estadounidenses han calculado pérdidas económicas en ese rango, mientras que el modelo de análisis BloombergNEF calcula que por lo menos más de 22 mil millones de dólares en inversión privada están en riesgo.

Los senadores, especialistas en política exterior y economía, consideraron que fue un error utilizar como referente la figura del cantante “Chico Che”.

Esta misma semana, la Casa Blanca anunció que resolverá las disputas sobre las políticas energéticas del presidente López Obrador mediante un panel que está contemplado dentro del acuerdo comercial T-MEC.

El gobierno de Estados Unidos señaló que dichas políticas son “inconsistentes con el nuevo pacto comercial que se tiene con América del Norte”.

FALTA DE SERIEDAD
El líder de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, dijo que para tener un mayor crecimiento, México debe transmitir a la inversión nacional y extranjera el mensaje de que sabemos respetar y cumplir con nuestros compromisos.

“Aunque cambien los gobiernos, el Estado mexicano es el mismo y debemos de distinguirnos por ser un país que cumple sus compromisos”, dijo al referirse sobre la controversia en el T-MEC.

Advirtió también que para ello es necesario contar con un marco de leyes fiscales claro y transparente que evite “el cambio de interpretaciones a capricho de autoridades o inclusive la aplicación de la ley de manera distinta dependiendo de la autoridad que la aplica y así reducir la incertidumbre que esto provoca a la inversión nacional y extranjera”.

La senadora Gina Cruz (PAN), presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores América del Norte, exigió al mandatario tomar con seriedad las consultas que los gobiernos de Estados Unidos y Canadá anunciaron, así como respetar las condiciones acordadas en el T-MEC, pues de lo contrario podría haber serias consecuencias para México.

“Es preocupante que López Obrador enmarque los compromisos del T-MEC como contrarios a su agenda política. Hay medidas acordadas por los citados países con los que México tiene un tratado comercial, que es el T-MEC y en el cual no se está respetando el capítulo energético contenido en dicho tratado”. Además, calificó como “infantil” su postura sobre el tema al restando importancia al tema.

“Lamentamos que haya minimizado, de forma por demás ridícula, un hecho que puede tener repercusiones comerciales muy adversas para nuestro país”, y recordó que la Cámara alta advirtió esto en su momento.

“Las repercusiones de no actuar pueden ser de extrema gravedad, ya que los Estados Unidos de América y Canadá podrían imponer aranceles, con serias secuelas para nuestro comercio y para las y los productores, quienes tendrían que enfrentar cuantiosas pérdidas por culpa de la necedad presidencial”.

El senador por Movimiento Ciudadano, Noé Castañón, afirmó que el trato que el presidente dio al tema no es el adecuado en términos de política internacional. “No es cuestión de si me da miedo o no, sino cuestión de que celebramos un acuerdo comercial de alto nivel con dos naciones, dos estados, avalado por los poderes legislativos. Un convenio internacional que parece queremos desconocer y apartarnos de el por vías que no van a acorde a la legalidad”.

Y remató “debería ofrecer una disculpa a México y ponerse a gobernar, dejarse que hacer un talk show con bromas, ocurrencias y toda esta serie de acciones y polarizaciones que engendra desde las conferencias mañaneras. Tomar las riendas del gobierno y asumir la responsabilidad para la que fue electo porque ya se le acabó el tiempo. Recordemos que así se lo dijo en su visita de Estado al presidente Biden”.

El senador chiapaneco aseguró que el T-MEC, como un tema de envergadura internacional, no puede quedar limitado a posturas personales en el terreno diplomático. “No puede quedar sujeto al capricho, ocurrencia o temeridad de una persona; sino a la obligación que genera todo acuerdo de voluntades”.

El legislador coincidió con la senadora Cruz en que el Senado advirtió que la reforma energética que impulsó la 4T raya “no solo en la inconstitucionalidad sino también la inconvencionalidad del T-MEC. El anuncio de llevarnos a este panel internacional y que lo anuncien 2 de los 3 signantes, no es otra cosa que el reflejo y resultado de que se está incumpliendo el texto contratado”.

EXCESO DE NECEDAD
El coordinador de la bancada de Acción Nacional, Julen Rementería, refirió que “la necedad del presidente de privilegiar a Pemex y a la CFE, y su completa intención de revertir la política energética del sexenio anterior solo desincentivará la inversión y afectará el bolsillo de los mexicanos”.

Contextualizó que el tema ocurre a una semana de la reunión entre ambos presidentes. “Tenemos la sorpresa que Estados Unidos y Canadá denunciarán al gobierno mexicano por violaciones al TMEC, por una razón meramente ideológica, pues a este gobierno no le gusta que Pemex y CFE compitan con empresas privadas”, indicó el senador veracruzano.

Agregó que en marzo de 2021 las reformas secundarias a la Ley de la Industria Eléctrica tuvieron como fin el rescate de éstas, pese a las advertencias hechas por futuras violaciones al tratado. “De ganar Estados Unidos este conflicto, las sanciones comerciales al país serían un lastre más para la de por si lenta recuperación y crisis económica que tenemos en la nación”.

Por su parte la senadora priista Claudia Anaya aseguró que el hecho de abrir un panel de controversia no tiene mayor inconveniente, sino la actitud con la que el mandatario tomó la noticia.

“Es una actitud poco madura. Tenemos una conferencia de prensa excesiva y no nos damos cuenta de que estamos hablando que es el presidente de la República el que habla, el máximo cargo del Estado mexicano. Me parece absurdo caer en ese tipo de espectáculo, que carece de un perfil maduro, de altura y nivel en apego a su jerarquía”.

“Su declaración burlesca deja mucho que desear del Estado mexicano y debe de recordar que cuando él habla, lo hace por el país, no está en una comida con sus amigos”. No obstante, dijo, la suma de Jesús Seade a este panel de controversia da una señal de confianza.

El senador Gustavo Madero adelantó que “el tema de la disputa en materia energética entre Estados Unidos, Canadá contra México hay muchas cosas que ocultan lo que en verdad está pasando. El gobierno de México, el presidente, y la secretaria de Energía esgrimen el artículo octavo del T-MEC, en el artículo octavo del T-MEC se establece precisamente que México puede cambiar sus leyes y la constitución”.

“Esto no es nada nuevo, siempre se reservan todos los países la posibilidad de modificar su legislación; el chiste es que cuando lo hagan no afecten negativamente lo que acordaron en alguna cláusula del tratado”.

Y adelantó que las consecuencias pueden ser desde económicas hasta acciones concretas como castigo a determinadas importaciones, como por ejemplo de aguacate. “Pero esto lo valida un panel de expertos”, reiteró.

LAS REPRESALIAS DE ESTADOS UNIDOS
México podría enfrentar un panel de controversias y no salir bien librado, y podría hacerse acreedor a represalias comerciales por parte de Estados Unidos y Canadá, bajo el marco del T-MEC, por desacuerdos con la política energética mexicana.

Manuel Díaz Mondragón, presidente del Instituto de Asesoría en Finanzas Internacionales comentó que, en previo al panel de discusión, las consultas que solicitaron los gobiernos de Estados Unidos y Canadá serían un preámbulo que el gobierno mexicano podría aprovechar para replantear posturas.

“Las consecuencias de no alcanzar acuerdos podría radicar en escalar sanciones a mecanismos arancelarios que elevaran el precio de productos de exportación que afecte a empresas agrícolas, principalmente. Además, se presionaría el tipo de cambio”.

Dijo que, en un escenario fuerte de conflicto y particular, sería el planteamiento de Estados Unidos y Canadá de cancelar el TMEC, lo cual nos llevaría a una situación económica y financiera muy grave donde los flujos financieros se reducirían significativamente y los temas de financiamiento se cerrarían”.

COSTOS PARA MÉXICO
Si no se llegara a una resolución y México perdiera la disputa con Estados Unidos y Canadá, en 2023 ambos países podrían imponer aranceles equivalentes a las pérdidas que han enfrentado sus empresas, indicó Kenneth Smith Ramos a Bloomberg, quien fue el principal negociador del T-MEC por México hasta 2019.

“Esto parece muy difícil de resolver durante el periodo de consulta porque las violaciones son muy precisas y específicas”, dijo Smith Ramos, quien vio esta como una de las disputas comerciales potencialmente más costosas desde que el predecesor del T-MEC, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), entró en vigencia en 1994.

Por su parte, Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Grupo Financiero Base comentó a La Silla Rota explicó que: “En caso de que no se llegue a un acuerdo para la solución de la controversia dentro de los 45 días, Estados Unidos y Canadá podrían suspenderle a México la aplicación de beneficios de efecto equivalente a la disconformidad o la anulación o menoscabo hasta que las partes acuerden una solución.

“Los beneficios es no tener aranceles, entonces perderlos México sería sujeto de aranceles y el 80% de las exportaciones de México van a Estados Unidos. Es un tema que debe tratarse con mucha delicadeza porque si no, rápidamente podría llegar una recesión al país”.

Aunado a ello, “el tipo se ha mantenido más o menos estable por las exportaciones, y si éstas estarán sujetas a aranceles, podría subir, podría haber más salida de capitales y hasta la reducción en la deuda soberana”.

José María Lujambio, abogado especialista en energía explicó que las consecuencias de llegar a un panel de controversia y perderlo traería a México serias afectaciones económicas con la imposición de aranceles, no sólo en el sector energético, sino en cualquier sector exportador como el automotriz o agropecuario.

Recordó que, la solicitud de Estados Unidos de apertura de consultas radica en 4 temas, que según el gobierno norteamericano violan el T-MEC:

1.-Violaciones a Ley Eléctrica.

2.-Negativas en el otorgamiento de permisos para actividades en el sector energético.

3.-Prorroga de Pemex para cumplir con los requisitos de contenido máximo de azufre en diésel para automóviles aplicable en el país.

4.-Obligación de los usuarios del sistema de transporte de gas natural de comprar a CFE o Pemex.

PROBLEMA HACIA 2024 Y FIN DE SEXENIO
Para Juan Carlos Machorro, socio a cargo de la práctica transaccional de Santamaria y Steta refirió que las consultas de Estados Unidos tienen por objetivo colaborar con las autoridades mexicanas para revertir el trato injusto hacia las inversiones en el sector energético e impulsar la competitividad.

“Si las partes no logran resolver el asunto mediante consultas, estas podrían decidir iniciar voluntariamente un método alternativo de solución de controversias, como buenos oficios, conciliación o mediación, o bien los Estados Unidos podrían solicitar la integración de un panel arbitral, puntualizó a la revista especializada Energy21.

Además, advirtió que de iniciar un conflicto internacional, éste podría concluir a finales de 2023 o 2024 y aumentaría la incertidumbre en varios sectores para la siguiente administración federal.