‘La leyenda del Santo Bebedor’, una historia al revés

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Aparecido bajo el sello de Anagrama por vez primera en 1981, ahora se recupera en una edición de Compactos 50, con todo y el prólogo de Carlos Barral.

En la historia de la literatura existen bastantes textos que abordan las bondades de las bebidas espirituosas, no necesariamente espirituales; se podría decir, incluso, que son pocas aquellas que reflexionan sobre los desatinos a los que nos conduce su exceso, más allá de que sea extendida la idea de que con unas copas encima difícilmente se logran buenas historias.

Anagrama, dentro de su colección conmemorativa por sus 50 años de existencia, lanzó una nueva edición de uno de los títulos emblemáticos de Josep Roth: La leyenda del Santo Bebedor, un volumen que desde el prólogo, escrito por Carlos Barral, lleva a tener una mirada un tanto distinta, sobre todo cuando en el camino uno se encuentra a “cínicos frustrados que vociferan que el mundo sin alcohol es más hermoso, la bondad más fácil de practicar, la letra más fácil de entender, la belleza y la verdad más asequibles”. Sabias palabras.

Esta es la historia de un vagabundo que duerme bajo los puentes del Río Sena: un indigente alcohólico, “un gemelo perdido, ese personaje en el que se suelen volcar las fantasías de la autodestrucción”, como escribe Juan Pablo Villalobos, pero también es el protagonista de una historia donde todo puede suceder al revés, porque una mañana despierta con una recompensa que jamás hubiera imaginado: a pesar de mantenerse firme en su vida acompañado del alcohol, ya no hay castigos, por el contrario, muchos premios y, por supuesto, días de extrema felicidad.

Por eso es La leyenda del Santo Bebedor: encuentra el éxito, el dinero y el amor, aunque también encuentra la muerte, pero muy diferente a la que él mismo hubiese imaginado. Publicada por primera vez en 1939, pocos meses después de la muerte de Josep Roth, exiliado en París, es una novela considerada por muchos como su testamento, la parábola de sus últimos años parisinos, donde encuentra en el alcohol la última lucidez de una vida de muchas maneras desgarrada.

Aparecido bajo el sello de Anagrama por vez primera en 1981, ahora se recupera en una edición de Compactos 50, con todo y el prólogo de Carlos Barral.

DEL AUTOR

Joseph Roth (1894-1938) fue oficial del imperio austro húngaro en la primera guerra, y se le ubica, al lado de Hermann Broch y Robert Musil, entre los grandes escritores centroeuropeos del siglo XX.