Jimmy Liao despliega su arcoíris de emociones en el Museo ABC

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«¿Por qué me habéis invitado?», inquiere Jimmy Liao, uno de los ilustradores orientales más reconocidos internacionalmente, a Inmaculada Corcho, directora del Museo ABC. Liao (Taiwán, 1958) formula la pregunta con el mismo asombro con el que la reciben los asistentes a la presentación de su exposición en el centro madrileño. «Lo esencial y lo invisible» es su primera retrospectiva en Europa y, con ese motivo, podemos disfrutar de este artista en una de sus escasas y cortas apariciones europeas, gracias también al empeño de la Oficina Económica y Cultural de Taipei, cuyo representante, José María Liu, asistía ayer a la inauguración oficial.

Liao es uno de los grandes nombres de la ilustración contemporánea, pero a él todavía parece sorprenderle su propio éxito. Las razones en las que se basa su triunfo se solapan como las capas conceptuales que conforman sus dibujos. «A pesar de que sus historias son demasiado espirituales para los occidentales, tiene una forma de presentarlas muy de aquí. Creo que ha conjugado tres elementos muy importantes en la ilustración para que llegue a todo el mundo: temáticas, personajes y contextos muy universales», explica Corcho, que también es la comisaria de la exposición.

Colorida reflexión

Profundas, reflexivas y complejas, pero al tiempo coloridas e infantiles, las 170 creaciones del autor con las que cuenta «Lo esencial y lo invisible» se despliegan en el espacio del Museo ABC como un arcoíris emocional que va desde la soledad y la tristeza a la felicidad. En medio, y haciendo zig-zag, un divertido tren-expositor que recorre sus escenarios más característicos y que está conducido por una adorable anciana en bicicleta. Las ilustraciones del taiwanés son diapositivas que proyectan sus propios sentimientos («cuando estoy creando mis trabajos no tengo en mente al lector, no soy capaz de pensar en él. Estoy dibujando lo que siento. Lo que es importante para mí», confiesa), y en ellas todos, grandes y pequeños, nos reflejamos.

«Cuando comencé, mis dibujos eran para adultos pero, como tienen colorido, había cosas que un niño también podía apreciar y entender. Pueden comprender otra capa de lo que hago. He hablado con muchos que han leído mis libros de pequeños y que los han vuelto a leer de nuevo cuando se han hecho mayores y han sentido cosas muy diferentes a las de cuando eran niños», comenta Liao.

El artista trabajaba en el mundo de la publicidad, pero decidió dedicarse por completo a la ilustración en 1998. Poco después –«cuando ya no había marcha atrás», puntualiza–, una leucemia se cruzó en su camino. «Lo pasé muy mal. En ese momento tenía treinta y pico años y pensé que mi vida se acababa. Por suerte, una editorial me preguntó si quería publicar mi propio libro y así empezó todo. Por esa razón algunas de mis obras son muy tristes. Hablo de la muerte porque he estado muy cerca de ella», confiesa Liao.

Infancia y enfermedad

En «El sonido de los colores» (Bárbara Fiore), que considera una de sus obras más importantes, atrapa los sentimientos de esa terrible etapa. Trata de una niña ciega que se interna en el suburbano pero, a pesar de ello, hay color. «Es un reflejo de mí cuando había superado la enfermedad. El texto que acompaña a los dibujos habla de mi forma de ver la vida», comenta el autor.

Él mismo reconoce que, si no hubieria pasado por esos duros momentos, probablemente no tendría esa energía para crear (a España sólo han llegado sus libros, pero Liao es también escultor, diseñador de «merchandising», ha participado en proyectos cinematográficos…). De lo que ya no está tan seguro es de que haya merecido la pena: «En la vida no se puede elegir. Es así y ya está –aclara–. He tenido mucha suerte porque me he recuperado de la enfermedad y he encontrado la oportunidad de poder dibujar. Muchas de mis obras hablan de la relación entre la felicidad y la tristeza porque no pueden existir la una sin la otra».

Otro espejo de su vida es «The Rainbow of Time» («El arcoíris del tiempo», en inglés). En este caso, de su infancia. Sus padres le querían y fue feliz, pero tuvo que vivir con sus abuelos en el pueblo un tiempo y eso sí le marcó. «Yo ya me había olvidado de muchas experiencias malas, pero, de repente, cuando estoy creando, resurgen y me asusto a mí mismo con esos recuerdos», apostilla. El libro habla de una niña cuya madre, enamorada del cine, se va a perseguir sus sueños. «Cada vez que ella lloraba, porque echaba de menos a su madre, su padre le decía: «Venga, vámonos al cine a ver si en la película vemos a tu madre». Por eso, en una de las ilustraciones aparece el cartel de “Todo sobre mi madre”, de Almodóvar. En Taiwán se conocía mucho al cineasta manchego en los círculos culturales y entonces yo también veía mucho su obra», comenta el artista.

El título que supuso el punto de inflexión en su carrera también es muy especial para él. «A partir de “Desencuentros” empecé a creer en mi trabajo como ilustrador», señala el autor. Esta fábula acerca de la soledad y lo difícil que es encontrarse hizo que se le empezara a conocer. ¿Qué sintió al ver que alcanzaba la fama? «Miedo, no sabía que algo tan personal, que una historia tan íntima que pertenece a otra persona también podía hacer sentir algo tan fuerte a los demás. Muchas veces dibujar, para mí, es una forma de calmarme, de tranquilizarme. Y cuando he escuchado cosas que me han contado los lectores de cómo les había ayudado mi obra me ha parecido muy sorprendente», reconoce el escritor.

Éxito y dinero

Como todo lo que sucede con lo que le provoca emociones, esas reacciones de los lectores de Jimmy Liao también se han traducido en obras suyas: «Hay adolescentes que me agradecen mi trabajo porque les ha acompañado a lo largo de la etapa más oscura de sus vidas. Cuando lo oí, me pareció increíble, pero luego escribí “La noche estrellada” pensando en ellos».

La visita a España del artista taiwanés coincide también con la presentación de sus dos últimas obras en castellano: «Si no te gusta leer, no es culpa tuya» y «Las alas» (Bárbara Fiore). En este último título retrata lo solo que se puede encontrar alguien que consigue el éxito. ¿Le ha pasado a él? «He obtenido éxito y dinero, pero no por eso soy feliz. A veces vemos a alguien y pensamos qué bien le van las cosas, pero no vemos lo que hay detrás. Este libro refleja esas emociones». Lo que le hace feliz es lo mismo que le hace sufrir: el proceso creativo. Por eso lo esencial con Jimmy Liao deja de ser invisible.